La alimentación de los gatos

15-11-12

La alimentación de los gatos

Los gatos son absolutamente carnívoros. En su estado salvaje se alimentan de pequeñas presas que cazan a lo largo del día o la noche (desde saltamontes y mariposas, a roedores y pajaritos). Por lo tanto, realizan muchos intentos de caza y están acostumbrados a comer pequeñas cantidades de alimento, varias veces (de 12 a 20), a lo largo del día.

Que nuestro gato se ponga como loco a correr y saltar detrás de una polilla, para luego disfrutar de ese gustoso aperitivo, no debería asombrarnos, ya que forma parte de su dieta natural.

El alimento preferido por nuestros gatos, sin duda alguna, sería un buen ratón. No sólo es seguramente sabroso, sino que además también es un alimento muy equilibrado, rico en proteínas, vitaminas y minerales. Los gatos no comen sólo la carne de sus presas sino también, las vísceras, contenido intestinal (plantas y semillas), huesos, pelos, etc.

Seguro que agradecemos la existencia de buenas dietas comerciales, tanto de pienso seco como alimento enlatado, para darles de comer. Actualmente casi todos los gatos se alimentan así. Pero ¿es de verdad una dieta adecuada? ¿Cuál es el contenido real de carne de estos alimentos? ¿Por qué se incluyen tantos hidratos de carbono (cereales) en los piensos, si los gatos apenas los ingieren en su dieta natural? 

Los alimentos más baratos tienen menor proporción de carne (proteínas) y gran cantidad de carbohidratos (cereales). Esto disminuye mucho el coste de fabricación pero también la calidad del alimento. Aunque los gatos poseen los enzimas necesarios para degradar los hidratos de carbono y obtener energía a partir de ellos, no todos son igual de digestibles para el corto intestino, típico de los carnívoros, que poseen los gatos. Además, es fundamental asegurarse de que en los envases no ponga sólo la cantidad de proteína, sino que especifiquen el origen de la misma. No es lo mismo "35% proteína de origen animal" (cualquier cosa menos carne), que 35% proteína de carne de pollo. 

Respecto a darle a nuestro gato una dieta casera, es un tema algo más complejo, que no vamos a detallar en este apartado. Lo que debe de quedar bien claro es que, NO es correcto alimentar a un gato con restos de nuestra comida, ni solamente con carne cocinada, en cualquier caso habría que preparar una comida específica para el gato, debidamente suplementada con una adecuada cantidad de calcio y aminoácidos esenciales como la taurina. Darle a nuestro gato solamente carne o pescado, puede ocasionarle serios problemas como hipervitaminosis A (exceso de vitamina A), por incluir demasiado hígado en la dieta, o hiperparatiroidismo alimentario (déficit de calcio).

 Si quieres aprender más sobre cómo alimentar a tu gato de la manera más parecida a como lo haría si estuviese en libertad, puedes entrar en esta página www.weim.net/sanpan/ACBA, en la que se detalla cómo darle carne cruda de una forma sana y equilibrada.

Debemos ofrecer a nuestro gato una dieta de calidad, ya que esto le garantizará una buena salud a lo largo de los años. Los alimentos de calidad se comercializan solamente en clínicas veterinarias o tiendas especializadas. Son ligeramente más caros que los que se encuentran habitualmente en los supermercados, pero existe también una gran diferencia en cuanto a la calidad de producto. Además, un gato no ingiere grandes cantidades de alimento y no supone ningún gasto económico excesivo.

 Las mejores marcas no son precisamente las que más se anuncian en televisión ni las que tienen los envases con aspecto más apetitoso (puro marketing para los dueños). Dentro de las que se consiguen en España, recomendaremos las que consideramos de mayor calidad como:


1. • Ziwi Peak

2. • Enova

3. • Almo Nature

 

Todos estos alimentos se encuentran tanto enlatados como en pienso seco. Por favor, ofrecedle a vuestro gato variedad de alimentos, no debe de "comer toda su vida la misma comida seca", por "buena" que sea. Suelen aceptarse más los alimentos enlatados y satisfacen más las necesidades alimenticias naturales del gato, por otro lado son más económicos los envases de pienso seco.

Debido a que los gatos adquieren normalmente la mayor parte del agua que necesita su organismo directamente de sus presas, tienen fama correcta de beber poca agua y NO es aconsejable alimentarlos solamente con piensos secos. Por otro lado, pasamos muchas horas fuera de casa y los gatos prefieren comer muchas veces al día, siendo el pienso seco muy cómodo para los propietarios, ya que no se estropea tan fácilmente al administrarlo "ad libitum" (libre disposición). La solución puede ser combinar ambos alimentos.

Podemos dejarle a nuestro gato, siempre y cuando no presente problemas de sobrepeso, acceso libre a pienso seco, que coma cuando le apetezca y todos los días darle una o dos raciones de alimento enlatado de calidad. (Por supuesto se puede alimentar a un gato solamente con alimento enlatado de calidad, no es imprescindible el pienso seco).

También podemos acostumbrarles a comer 2, 3 ó 4 veces al día. Esto puede ser interesante cuando tenemos más de un gato y a alguno en concreto hay que darle una dieta especial. Aconsejamos intentar ofrecer 3 ó 4 tomas en vez de 2, ya que los gatos de forma natural, prefieren ingerir pequeñas cantidades.

Se recomienda administrar la comida a temperatura ambiente, o incluso ligeramente templada. Una comida demasiado fría, por ejemplo directamente sacada del refrigerador, cuando llega al estómago, puede inducir el vómito.

A los gatos les cuesta mucho esfuerzo conseguir alimentarse diariamente cuando viven en libertad. Deben de realizar muchos intentos, no siempre con éxito, para obtener su comida. Al tener el comedero todo el día a su disposición les privamos de esta diversión. Os podéis dejar sorprender de las habilidades olfativas de vuestro gato, escondiendo parte de su ración diaria por los sitios más recónditos de vuestra casa. De esta forma tendrá que buscar y cazar su comida. ¡Ya veréis que las bolitas de pienso que habéis escondido, han desaparecido cuando volváis a casa!

Los gatos pueden convertirse en gourmets muy exigentes si les permitimos que nos “tomen el pelo” con la comida. Será culpa nuestra si tenemos que tirar latas enteras a la basura, porque “el pobrecito” no se las ha querido comer. Si no se le ofrece nada más que ese alimento, en ningún caso (siempre que hablemos de un animal sano) se morirá de hambre y acabará comiéndose lo que antes rechazó. Respecto a este tema, más vale que pongáis las cosas claras, porque se pueden volver muy cabezotas. Hablamos siempre de gatos SANOS, cuidado con los animales obesos (a pesar de que para sus dueños no suele tomarse como un serio problema), ya que realmente son animales enfermos, con una gran predisposición a padecer problemas que no aparecerían en gatos con peso adecuado. ¡Un gato obeso que deje de comer un solo día, puede desarrollar una lipidosis hepática muy grave por una degeneración grasa de las células del hígado! Cuando hablamos de ponernos cabezotas, siempre con sentido común. Sin duda lo más sencillo es acostumbrar a nuestro gatito desde pequeño a comer variado y no sólo un tipo de alimento.

 Ni que decir tiene que la bebida por excelencia es el AGUA. A los gatos les gusta la leche, pero un animal adulto no la necesita y muchos ni siquiera la toleran bien, ya que no son capaces de digerir la lactosa que contiene la leche de vaca. Si de todas formas queréis darle leche a vuestro gato, lo ideal es rebajar la leche entera (no desnatada) con algo de agua y por supuesto sólo ofrecérsela de vez en cuando.

Debemos de mantener los comederos y bebederos limpios. Los recipientes más adecuados son de metal o de cerámica, relativamente planos y suficientemente anchos para evitar que las sensibles vibrisas (bigotes) rocen los bordes. En verano es frecuente que las hormigas invadan el comedero del gato buscando comida. Si queremos evitarlo, podemos colocar el comedero sobre un plato con un poco de agua, que hará de barrera entre las hormigas y el pienso.

Los gatos mordisquean el césped cuando tienen acceso a un jardín. Esto les ayuda a purgarse y a digerir o vomitar con mayor facilidad las bolas de pelo que acumulan en su estómago, después de acicalarse. Si no disponen de un poco de césped (se puede plantar en alguna maceta en casa), debemos darles una pasta comercial llamada malta, que ayuda a que eliminen mejor los pelos ingeridos.

Un pequeño truco para los que tengan perro en casa. Para que no se coma la comida del gato, tendremos que poner los comederos fuera de su alcance, por ejemplo en un lugar elevado. Los perros no deben comer alimentos para gato ni los gatos alimentos destinados a los perros, ya que sus necesidades alimenticias son muy diferentes.

Patricia Alfaro Calleja
Veterinaria

Autor: Patricia Alfaro Calleja

Fuente: Funcat